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La tasa Tobin: ¿Cuál será su futuro?

Tras un primer intento fallido para conseguir un acuerdo de 27 miembros, la Comisión Europea presentó su propuesta final para la tasa a las transacciones financieras (tasa Tobin) a la que se acogerían España y otros diez estados miembros, con Alemania y Francia como los cabecillas y máximos interesados en que esta tasa salga adelante.

El objetivo es recaudar unos 35.000 millones de euros al año, o al menos esos son los cálculos que han hecho en Bruselas. Veremos más adelante que pruebas anteriores no dieron los resultados esperados. De estos 35.000 millones 5.000 corresponderían a España.

Entre los 11 países miembros estarían Italia, Portugal, Grecia, Austria, Bélgica, Eslovaquia, Estonia, Eslovenia, Francia, Alemania y España.

La justificación de los gobiernos de los estados miembros es luchar contra la especulación, a la que ven como la causante del agravamiento de la crisis, y según los entendidos parece ser que esta vez va a ver la luz, pues se ha acordado el consenso entre los 11 miembros, mucho más sencillo que conseguir que se pusiesen de acuerdo los 27 miembros de la vez anterior.

Otra justificación es que dicen que las operaciones financieras están exentas de pagar IVA, por lo que fiscalmente resultan relativamente baratas, pues solamente se tributa por las ganancias obtenidas. Con la aplicación de la tasa Tobin intentarán recaudar lo que no recaudan por la parte del IVA.

¿En qué consiste la tasa Tobin?

La tasa gravará con un 0,1% las transacciones de acciones y bonos y con un 0,01% las operaciones con derivados, siempre y cuando esté implicada una institución financiera basada en alguno de los 11 países miembros. Debemos tener en cuenta que este gravamen se aplica dos veces, una a la compra y otra a la venta.

Como ya se las saben todas, para intentar evitar que las operaciones se deslocalicen, se pretende añadir el criterio de lugar de emisión, de modo que basta con que un activo financiero sea emitido por alguno de los países miembros se vea afectado por el gravamen, independientemente del país desde el que se realice la operación.

Como comentamos antes, una cosa es el objetivo de recaudación que se estima de la aplicación de esta tasa y otro muy distinto es lo que ocurra en la realidad, y para ello podemos ver algunos ejemplos.

Por un lado, se supone que esta tasa será aplicada a los bancos, brokers, etc., pero nunca al inversor. Sin embargo todos sabemos que finalmente veremos repercutida esta tasa a través de una subida en las comisiones de nuestros brokers, por lo que al final terminamos pagando los de siempre. Esto es de suponer que hará que el volumen de negociación se vea claramente perjudicado.

En Suecia, se aplicó esta tasa pero del 0,5% hace ya bastantes años, y la recaudación obtenida fue inferior al 10% del objetivo previsto. Además, cerca del 60% de las operaciones realizadas sobre empresas suecas se realizaban en el Reino Unido, exento de esta tasa, y es normal, puesto que con un mercado tan globalizado, salvo que se aplique una tasa a nivel mundial, será bastante probable que los inversores busquen deslocalizarse para evitar pagar esta tasa.

Otro ejemplo lo tenemos con Francia, que ha servido de conejillo de Indias con la aplicación de la tasa Tobin. Francia está cobrando por este concepto un 0,2% sobre las operaciones con empresas francesas que tengan una capitalización superior a los mil millones de euros. Primeramente la tasa ha recaído sobre los brokers, como comentamos anteriormente, pero finalmente se ha trasladado a la subida de las comisiones que cobran a sus clientes. Aquí está claro que siempre será la clase media la que pague el pato, como todo en la vida.

Los expertos hablan de una caída de entre el 20 y el 30% en el volumen de negociación durante los tres primeros meses posteriores a la entrada en escena de la nueva tasa Tobin. Sin embargo, la operativa en valores que no se ven afectados por la nueva tasa por tener una capitalización menor que la marcada como límite, no ha visto menguado su volumen de negociación.

El país europeo que vetó el primer intento de acuerdo fue el Reino Unido, copiando o imitando la postura que siempre ha mostrado Estados Unidos respecto a este tipo de medidas, y es que ya hemos comentado que hay varios antecedentes que ponen de manifiesto el fracaso de la implantación de este tipo de tasas para los mercados financieros.

¿Y qué opinión tienes tú? ¿Crees que realmente el objetivo de implantar la tasa Tobin es frenar la especulación? ¿O por el contrario crees que el objetivo es claramente recaudatorio? ¿Crees que el volumen de negociación en los mercados afectados bajará como lo han hecho en Francia y en Suecia?

Nos gustaría que nos dejaseis vuestros comentarios al respecto, puesto que la tasa Tobi se ha convertido en el tema de conversación en las últimas semanas.

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